Las Tarifas del Transporte público y el salario en Venezuela. Un equilibrio Inestable.
El salario
mínimo en Venezuela ya no alcanza ni para pagar un pasaje en el transporte
público.
Caracas 17/08/26.- El
establecimiento del salario mínimo en 130 bolívares se oficializó el 15 de
marzo de 2022, mediante el Decreto N° 4.653 publicado en la Gaceta oficial
extraordinaria N° 6.691, para ese momento la persona que respondía el teléfono
en Miraflores (La sede del gobierno ejecutivo en Venezuela), era Nicolás
Maduro. En la actualidad, los mismos 130 bolívares equivalen aproximadamente a
0,17 dólares estadounidenses según la tasa oficial del Banco Central de
Venezuela (BCV), la cual se ubica en 772,54 Bs/USD.
La tarifa mínima del transporte
público urbano en Venezuela equivalente a USD 0,25 (fijada inicialmente en 140
bolívares) se estableció a finales de mayo de 2026, entrando en vigencia formal
a partir del 1 de junio de 2026, con un esquema de revisión mensual
(Indexación), atado a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV),
para esté momento la persona encargada del gobierno en Venezuela por decisión
de la administración norteamericana (Donald Trump), es Delcy Rodríguez, la
anterior vicepresidente del Sr. Nicolás Maduro.
Para la fecha (17/08/26), la tarifa
mínima del transporte público (USD 0,25 $), Según la tasa oficial del Banco
Central de Venezuela (BCV), se ubica en 772,54 bolívares por dólar, esa tarifa
mínima de transporte urbano representa un valor de 193,14 bolívares (inicialmente
190 bolívares desde el 1ero de agosto), usuarios y transportistas han
establecido un monto de 200 Bs, para todo el mes, en tanto, sí pagan en
efectivo, por problemas con el cono monetario (desapareció prácticamente el
billete de 10 Bs y por el mismo camino va el de 20 Bs), no hay manera de dar el
vuelto y ahora con las reformas fiscales implementadas por las autoridades en
el área ejecutiva y económica se generan modificaciones de forma, más no de
fondo, se mantiene el USD 0,25 $.
La realidad cuantitativa (matemática)
establece que mientras el salario mínimo (130 Bs, USD 30 dólares para él
15/03/2022), de no generarse cambios sustanciales en las políticas económicas y
laborales en la República de Venezuela, tenderá a cero, mientras el monto de la
tarifa mínima del transporte público se incrementara mensualmente de manera
progresiva, en la medida que las políticas económicas desarrolladas en el país,
no resuelvan inteligentemente, consensuadamente los profundos desequilibrios
macroeconómicos existentes: (Default, renegociación de la deuda, Recesión,
aumento de la pobreza, mejora de la productividad nacional (PIB), crecimiento
económico real, restitución del crédito en el país y obligatoriamente la
disminución del encaje legal (73%), el más alto de la región, los obligatorios cambios
en la legislación laboral.
Obviamente todos estos desequilibrios,
asimetrías entre ingresos y gastos, generan importantes contradicciones
sociales, características comunes de una economía enferma, debilitada por la
caída sustancial de sus ingresos, a pasar de los elevados precios del barril de
petróleo y de los combustibles en el mundo, por la crisis de Irán-EEUU (cierre
del estrecho de Ormuz). La disminución sustancial de la producción petrolera en
Venezuela (de 3,5 millones de barriles diarios (1999), pasó con muchas dificultades
a un millón y un poquito más en la actualidad (2026)), lo cual en una economía
que depende en alrededor del 90% de los ingresos petroleros, genera importantes
restricciones económicas a un estado, país, altamente ligado a ellos.
Cómo llegamos a esto, la creciente inflación y
aumento de las brechas cambiarias generan la agudización de las contradicciones
sociales, enfrentamiento pueblo contra pueblo, usuarios vs transportistas, principalmente
debidos a los graves problemas estructurales en la estatal Pdvsa y que las
recientemente aprobadas reformas de la legislación petrolera no han logrado
revertir. Sumado al creciente flujo migratorios, lamentablemente, aunque es menor
está tendencia, no está efectivamente revertida, se estima que entre 4,5 y 8,5
millones de componentes de la población venezolana ya no están. Diminución del
número de usuarios, pasajeros, fuga de cerebros, de mano de obra calificada, de
usuarios, consumidores, productores, clientes y sus consecuencias obligadas,
caída, reducción de la rentabilidad del servicio de transporte público.
En paralelo a la disminución de la población
económicamente activa (entre 18 y 45 años), se incremente el porcentaje de los
sectores económicos menos productivos (niños, jóvenes (entre 5 y 18 años), y de
adultos (más de 60 años). Los cambios en los modelos de movilidad y transporte
ocurridos en el país: Se incrementó del número de motos (entre7,5 y 8,5
millones de este tipo de vehículos), el parque automotor del transporte público
más antiguo de la región (imposibilidad por las crisis económicas continuadas
de renovar, modernizar e incluso mantenerse operativos (envejecimiento y paro
técnico).
Resulta odioso, antipopular que,
obligados por la continuada crisis económica y las deficientes políticas públicas
aplicadas en los últimos años en las áreas de movilidad y transporte en
Venezuela, los más débiles paguen las consecuencias de tantos errores. La
Eliminación del subsidio estudiantil, aplicación de subsidios regresivos de los
combustibles (en vez de favorecer a los usuarios más pobres (sin vehículo
propio, el 67% de la población), se privilegió con combustibles baratos (siendo
un bien escaso y caro), a las “clases medias” y el que no se haya otorgado en
bono de transporte a pensionados, jubilados, empleados público con muy bajos
ingresos, es un mal augurios en un gobierno que se autocalificaba de popular, y
aunque muchos de ellos pasen a ser motorizados con moto propia, los problemas
de movilidad y transporte no se resuelven
Qué sea casi imposible en la
actualidad aumentar sueldos, salarios y se recurra a una bonificación regresiva,
discriminatoria y se pretenda que los operadores privados del transporte
subsidien ellos, en vez del estado, el cual tiene la obligación constitucional
y los recursos para beneficiar a los sectores económicos más débiles. Y que
aquellos sectores políticos, gremiales que, en los últimos años apoyaron,
cohabitaron con tan malas políticas económicas y sociales que, imposibilitaron,
negaron todo tipo de cambios positivos en la sociedad y la economía venezolana,
ahora pretendan con un simple cambio de roles, mantener el viejo estatus y
continuar con los mismos errores. Sí persisten en hacer siempre lo mismo, obligatoriamente
obtendrás los mismos pésimos resultados.
La tarifa del transporte público en
América Latina, oscila ente USD 0,30 $ y USD 1,5 $, está claro que, para
mantener la competitividad, garantizar la operatividad y sustentabilidad, las
tarifas en Venezuela deben adecuarse a esta realidad (mínimo USD 0,30 $) y
alcanzar los (USD 0,50 $) que solicita el gremio del transporte público en
Venezuela, en la medida que la economía y el país mejoren. Para ello, se
requieren cambios significativos, estructurales, consensuados, democráticos en
Venezuela y todo parece indicar que luego de los sucesos sobrevenidos el tres
de enero de este año, estos cambios pueden ser posibles.
Y por supuesto hace obligatorio el
subsidio directo a una población cada día más pobre (la canasta alimentaria
familiar supero los 516.000 Bs. y los salarios actuales solo cubren un
porcentaje mínimo de ella), es más luego de la tragedia generada por la dupla
sísmica (24/06/2026), debería arrancar el bono de transporte (subsidio directo
a estudiantes y pensionados de USD 30 dólares) por la población del Estado
Vargas (La Guaira).
Las
respuestas a las preguntas siguen siendo las mismas
¿Por qué
no se pueden aumentar los Sueldos y Salarios en Venezuela?
Angel
Cacique / caciquecatia@gmail.com / @angelcacique
/ 0424-168.53.07
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