Vzla el país de las fantasías, las
mentiras y las promesas incumplidas, de Maduro a Trump, de Delcy a Marco Rubio. Angel Cacique
Caracas 19/08/26.- Vivir el día a día,
improvisando sobre la marcha y adaptándose a las circunstancias, actuar según
se vayan presentando y desarrollando los acontecimientos, sin planificar, ni
tener metas concretas posibles a largo plazo, por eso las políticas públicas generadas con esta
visión, por estos métodos nos colocan siempre al borde del abismo, en
coyunturas en las que siempre seremos atrapados por caudillos y liderazgos mesiánicos
que ofrecen, generalmente espejismos y soluciones de corto plazo, obviamente negativas
en el largo plazo. Atrapados en la incertidumbre, esperando que el azar y/o las
circunstancias sobrevenidas nos resuelvan los graves problemas que enfrentamos como
nación y que, sean otros los que hagan, construyan las salidas, encuentren las respuestas
necesarias.
Normalizar la improvisación, el
desorden, la falta de proyectos sustentables, sostenibles a mediano y largo
plazo, vivir en la zozobre e incertidumbre constante, sobrevivir en el corto
plazo nos consume, nos agota y nos hace perder el tiempo en tonterías y gestos inútiles,
es a lo que nos han acostumbrado, manteniendo y profundizado la anomia y nos
ubica siempre en el limbo como país, sin proyecto nación. Nombrando comisiones
de asuntos inútiles, para ganar (perder el) tiempo, para que las mesas de
diálogo preparen listas de candidatos para la renovación del CNE y el TSJ, pero
que hace mucho tiempo ya, los nombrables, los elegidos fueron escogidos en los
pasillos del capitolio norteamericano, o en los conciliábulos con las empresas
petroleras, consultado, para respetar la democracia, con los bolichicos, los
enchufados y los empresarios focas, la gran farsa, bochinche, puro bochinche.
Por eso los saltos de talanquera, los
giros estrambóticos, del cielo al infierno, del blanco al negro sin tonos de
grises. De Antineoliberales a neoliberales excelsos, pero por supuesto sin leer
a Hayeck, o a Friedman, generando dinero de la nada, gracias al mago Donald,
proyectos quiméricos a cien años, miles de millones de barriles, de petróleo a
futuro, la especulación y las burbujas financiaras, el sueño ideal de los
cazadores de renta, de los creadores de dinero inorgánico y en medio de esto escuelas
derruidas, hospitales sin servicios, cuadernos rotos y pedagogos de la fantasía, enseñando a producir el agua
caliente, repitiendo verdades comunes y pregonando lo que el alumno pueda
entender sin esfuerzo, trabajo e investigación, consultando el celular, corte y
pega.
El enemigo no es la inteligencia
artificial es la estupidez masificada, Hayek sin Hayek, Milton Fiedman si
Friedman, puras fábricas de humos, hablar y pontificar sobre sus excelentes ideas,
pero para no cumplirlas, preguntando siempre, “Cómo Se Come Eso” y ganado
tiempo, corriendo la arruga, escondiendo los cadáveres en el closet y vendiendo
el sofá.
Venezuela vive una realidad de improvisación y
falsas promesas donde las cúpulas actúan según las circunstancias, a la orden del
catire, sin reflexión ni criterio propio, sin planes a largo plazo y ofreciendo
soluciones que resultaran ser espejismos.
La pésima situación del país se refleja en dos grandes áreas: el colapso
educativo y el pragmatismo económico del gobierno interino del Rodrigato
(Delcy, Jorge y Diosdado), frente a lo caprichos y designios de la administración
de Donald Trump en este año 2026.
A pesar del
vuelco político tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026 y el
tutelaje de Donald Trump, el gobierno interino de Delcy Rodríguez, hace
malabarismos programáticos y filibusterismo para evitar los debates densos y
necesarios, el modelo del libre mercado de Friedrich Hayek o Milton Friedman,
es una trampa caza bobos, un paquete chileno, esto es lo que vamos a hacer,
pero que nunca harán.
Los motivos
son estrictamente pragmáticos. La relación con la Casa Blanca se basa en
asegurar el flujo petrolero y la estabilidad bajo la premisa de "America
First", otorgando a empresas estadounidenses influencia sobre una quinta
parte de las reservas de crudo, en lugar de promover una privatización
transparente o una libre competencia pura, para ellos la cúpula autocrática, Supervivencia
política y control militar: El gobierno de Rodríguez se sostiene sobre la
cúpula militar y las instituciones heredadas del chavismo. Aplicar un libre
mercado absoluto desmantelaría el control social y corporativo necesario para
retener el poder.
En vez de una desregulación total, se aplica un
pragmatismo económico donde coexisten flexibilizaciones selectivas para atraer
inversión extranjera con la centralización de los recursos clave (petróleo,
gas, tierras raras, oro, bauxita, hiero, el potencial hidroeléctrico, la
diversidad biologica, el turismo selectivo, …todo bien transable en manos del
Estado.
Las Matemáticas,
la Física y la Química (las "tres Marías"), las consideraron durante
mucho tiempo (27 años), cómo asignaturas neoliberales y a la meritocracia un
flagelo al que había que eliminar (el célebre pitazo), por eso reciclan siempre
los mismos nombres y con la venia del señor Trump, crean permanentemente cargos
de asuntos inútiles, ascienden a generales a Raimundo y a todo el mundo, nombran acólitos y lacayos, obedientes,
sumisos, irresponsables y por supuesto hábiles para las irregularidades y las
trampas,
Argumentaban
en la era de Maduro y Chávez que la enseñanza científica y la educación de
calidad fomentan el pensamiento abstracto e individualista, generadores, por
supuesto de individuos críticos, de opositores radicales, que estaba orientada
a servir a intereses económicos, destinada a preparar los peones de las fábricas
de la explotación del sistema capitalista. Por ello, modificaron los pénsum
para subordinar las ciencias a proyectos comunitarios, eliminan exámenes
estandarizados para masificar el acceso a la universidad y tachan la
meritocracia de "filtro excluyente" que beneficia solo a las clases
altas, no les importa que Sidor y Alcasa no produzcan ni acero, ni aluminio que
Pdvsa cada vez produjera menos petróleo.
El mérito es la forma más justa para que el talento
y el esfuerzo determinen el éxito individual, promoviendo la movilidad social. Aprobar
por asistencia, el horario mosaico ante la imposibilidad de pagar buenos
salarios, hacer cumplir los contratos colectivos y lo establecido en las leyes
de la república, eliminando las materias difíciles. “Como vaya viniendo vamos
viendo”, no resuelven los problemas educativos del país, lo cual tampoco les
interesa.
El gobierno
interino de Delcy Rodríguez en Venezuela no aplica las teorías económicas de
Frederich Von Hayek, Milton Friedman debido a que su gestión responde a un
acuerdo pragmático de estabilidad, control estatal y conveniencia geopolítica,
y no a una transformación ideológica hacia el libre mercado absoluto.
Aunque las
circunstancias del año 2026 forzaron un acercamiento histórico con la
administración de Donal Trump tras la captura de Nicolás Maduro en enero, la
naturaleza del ejecutivo venezolano y el enfoque de Washington distan mucho del
liberalismo clásico por las siguientes razones fundamentales
El núcleo
del acercamiento entre el gobierno de Rodríguez y la Casa Blanca no es la
adopción del capitalismo de libre mercado, sino el control y la explotación de
los recursos petroleros. El reciente acuerdo energético que otorga a empresas
estadounidenses influencia directa sobre una quinta parte de las reservas de
crudo venezolanas es un pacto transaccional. El modelo de Friedman exigiría la
privatización transparente y la libre competencia, mientras que el esquema actual
mantiene una fuerte estructura estatal o de concesiones dirigidas por
conveniencia política. Preservación de la estructura del Estado y de las
Fuerzas Armadas, policiales.
El gobierno
del Rodrigato es respaldado por la cúpula represiva y las instituciones
heredadas del chavismo que, sostienen y defienden la continuidad administrativa
y el orden interno. Aplicar las reformas radicales de Hayek (como la
desregulación total, la eliminación de subsidios masivos y la minimización del
Estado) desmantelaría el control social y corporativo que permite a la actual
gestión mantenerse en el poder, con el apoyo del aliado del Norte.
La tutela u
orientación de la administración de Donald Trump no busca exportar el idealismo
del libre mercado globalizado, sino asegurar los intereses nacionales de
Estados Unidos bajo la premisa de "America First" (Estados Unidos
Primero). A la Casa Blanca actual (2026) le interesa sólo la estabilidad
operativa en la producción de crudo, el freno a la migración y la contención
geopolítica, optando por un canal político funcional y predecible antes que
forzar una reestructuración macroeconómica de corte liberal en Venezuela.
Si bien el
gobierno venezolano ha implementado ciertas reformas para atraer inversión
extranjera y abrir el sector energético a capitales privados nacionales e
internacionales, lo hace de manera selectiva y controlada. Esto difiere
sustancialmente de la "destrucción creativa" y el mercado
autorregulado propuesto por los economistas de la Escuela de Chicago o la
Escuela Austríaca, asemejándose más a un capitalismo de Estado adaptado a la
supervivencia económica.
El gobierno
interino de Delcy Rodríguez en Venezuela, constituido tras los acontecimientos
de enero de 2026, no aplicará los modelos económicos liberales puros de
Friedrich von Hayek o Milton Friedman debido a razones de supervivencia
política, pragmatismo pragmático y la naturaleza de las estructuras de poder
existentes en el país.
Aunque el
gobierno opera bajo una fuerte presión y condicionamiento de la administración
estadounidense de Donald Trump, el objetivo principal de este tutelaje se ha
centrado en la estabilidad geopolítica, el control de la seguridad y el flujo
energético (particularmente el suministro petrolero a través de empresas como
Chevron). Las exigencias de EE. UU. priorizan el restablecimiento de los
canales comerciales estables y la contención de crisis más que la imposición de
recetas de corte libertario o neoliberal de la Escuela de Chicago
El
andamiaje económico de Venezuela sigue fuertemente centralizado en torno al
potencial extractivo, a las materias primas, al capitalismo salvaje, la
extracción del oro y los recursos minerales. Aplicar las teorías de Hayek o
Friedman implicaría una privatización radical, el desmantelamiento total de los
controles estatales y la eliminación de subsidios masivos. Históricamente, y
bajo la actual estructura heredada, las élites políticas y militares que
sostienen la administración consideran que ceder por completo el control de los
activos clave del Estado debilitaría su propia base de poder y su capacidad de
negociación.
Las
propuestas de Friedman (como la terapia de choque y la contracción drástica del
gasto público) suelen generar fuertes fricciones sociales a corto plazo. En una
Venezuela que ya experimenta tensiones por fallas de servicios básicos y
demandas de la sociedad civil, una liberalización económica extrema podría
disparar la conflictividad social. El gobierno tutelado busca mantener un
margen de gobernabilidad mientras transcurren los diálogos políticos para ganar
tiempo.
En lugar de
una economía de mercado desregulada, el enfoque actual se asemeja más a un
autoritarismo adaptativo o pragmatismo económico. Se han implementado ciertas
flexibilizaciones (como la apertura a la inversión extranjera selectiva y
acuerdos energéticos para reducir el riesgo país), pero estas medidas coexisten
con la preservación de instituciones y controles estatales tradicionales. Las
mejoras limitadas o las concesiones políticas (como la liberación parcial de
presos políticos y reuniones con organizaciones de derechos humanos buscan la
legitimación internacional antes que una reforma doctrinaria de la estructura
económicas
Angel Cacique / 0424-168.53.07 / caciquecatia@gmail.com
/ @angelcacique



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